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Un Parque Científico y Tecnológico (Parte I)

PREAMBULO

El artículo que vengo en presentar es casi una síntesis de otros dos que antes publiqué, pero con la adición de datos y conceptos de las dos instancias legales conocidas sobre este proyecto del PACyT gestionado por la Universidad de Concepción: las dos Declaraciones de Impacto Ambiental presentadas ante el Servicio de Evaluación Ambiental, servicio que administra el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) que existe en Chile y que abre o cierra las puertas para la instalación de grandes proyectos en relación con el efecto sobre el medio ambiente, que no es solo la naturaleza sino es también, y quizá si principalmente en este caso,  la ciudad y la gente que la habita.

La idea y la instalación territorial que un proyecto como este significa son de por si complejas, más si consideramos muy principalmente las características geográficas del territorio de esta ciudad y la amplia gama de relaciones que se generan en un supuesto estado de funcionamiento.  Por lo mismo, este artículo puede resultar árido y difícil; pero a la vez pueda dejar una imagen aproximada de lo difícil que es evaluar con objetividad total este tipo de proyectos (aunque habrá otros aun más complejos, seguro que sí), donde las instituciones consultadas y las personas que deben entender esto y opinar se ven en problemas para entender y atender absolutamente todo, ya que hay elementos técnicos, físicos, económicos, sociales, culturales y un largo etcétera en juego.

¿UN PARQUE CIENTIFICO Y TECNOLOGICO?                                                        

El proyecto de la UdeC sobre un parque científico y tecnológico ha estado en el tapete desde hace ya muchos meses, pese a estar en el ambiente virtual de esta Región desde que el Gobierno Regional  a través de su Consejo acordara asignarle dinero para la urbanización de ese extenso territorio de propiedad de la universidad.

Sobre esta propuesta de nuestra universidad (fui docente allí por 20 años y creador de una carrera), y especialmente sobre su localización, varios ciudadanos hemos opinado a través de los medios disponibles de comunicación social (algunos medios no han dado lugar a nuestras opiniones, otros han sido generosamente abiertos, destacándose nuestra excelente revista semanal digital en la web). Hay lectores que, livianamente,  nos han descalificado, otros han valorado bien nuestras opiniones, algunos exigen ir más allá en cuanto a crear  conciencia pública sobre la idea y este financiamiento con recursos públicos.

Por lo anterior quiero puntualizar algunas cosas, para el mejor entendimiento de nuestras opiniones.

  1. En la acepción de la R.A.E. un parque científico tecnológico sería una  concentración de empresas tecnológicamente innovadoras con el fin de gozar de ventajas económicas, de comunicaciones, de proximidad a centros universitarios, etc. Al respecto, mi posición  personal sobre la idea de generar y localizar en esta región algo como eso siempre ha sido positiva, considerándola una buena e interesante idea, con algunos enfoques sí diferentes a lo que está proponiendo la Universidad de Concepción. Aun así, desde que al interior de la Universidad trabajamos con un equipo muy calificado en formular un emplazamiento alternativo y una formalidad arquitectónica y urbanística alternativa al proyecto que manejaban entonces la Dirección de Investigación y Empreudec. (Ver artículo “A propósito del PACyT” publicado en La Ventana Ciudadana el 13/05/2018).  Lamentablemente las  autoridades de entonces no dieron lugar para que al menos  presentáramos esa alternativa. No obstante para nosotros, los “alternativos”, ya sabíamos que eso terminaría así, y lo puedo explicar aquí ahora.
  2. El aspecto más discutible de este proyecto es la localización en el cordón del cerro Caracol, en una zona alta con una muy difícil topografía con un cúmulo de pequeños cerros y quebradas, cursos de agua, vegetación irregular y mala calidad del suelo para la fundación de infraestructuras y edificaciones, complicado además por la exposición de los faldeos a las lluvias del Noroeste. Esas características lógicamente han de implicar un alto costo de  habilitación del terreno y de sus niveles y plataformas,  además de impactos en la naturaleza actual de ese territorio, la vegetación, las aguas y sus cursos, el trato con los bosquetes nativos existentes, etc. Si algo amerita esta decisión de transformar  esa naturaleza, pero además darle al lugar alta actividad que repercute tanto en el medio natural como en la ciudad que está a sus pies, es tener que realizar un Estudio de Impacto Ambiental, pero serio y profundo, antes que nada, incluyendo una fase de Participación Ciudadana como lo exige el SEIA. ¿Quién lo conoce?
    En su primera instancia, la rectoría de la Universidad presentó al Servicio de Evaluación Ambiental una Declaración de Impacto Ambiental, que es el nivel menor que exige el Sistema de Evaluación Ambiental nacional. Se presentó en enero de 2010 textualmente como “DIA Parque Científico Tecnológico del BioBío”. En el ítem Tipo de Proyecto de la ficha respectiva, se subtituló como “Proyectos Inmobiliarios”,  con un monto de inversión de 16,6 millones de dólares. Esta presentación curiosamente fue retirada (el trámite se llama Desistimiento) en septiembre del mismo año para,  cambiando de estrategia, presentar una nueva DIA en agosto de 2011, titulada entonces “Loteo Fundo la Cantera y El Guindo”, manteniendo la tipología de “Proyectos Inmobiliarios”, con un Monto de Inversión de 18,5 millones de dólares.  En dicha DIA se habrían presentado antecedentes “que justificarían la inexistencia de efectos, características  o circunstancias que pudieren dar origen a la necesidad de efectuar un Estudio de Impacto Ambiental”, el nivel mayor de los estudios de impacto que tiene el Sistema Nacional de Evaluación Ambiental, SEIA.
  3. La justificación de la UdeC para elegir esa ubicación, es para tener total cercanía con las facultades del campus (allá en el valle). No nos parece convincente, pues lo principal, y eso es obvio, es que la UdeC es propietaria de ese extenso territorio hoy casi agreste, que si bien hoy tiene un uso rural, en los instrumentos de planificación urbana tiene como destino ser un suelo de Extensión Urbana. Y al comenzar a ser efectivamente urbanizado, se “abrirá” al uso urbano real; entonces el valor del suelo se multiplica por “N” (lo normal es que si el suelo de uso rural se valoriza y transa en hectáreas (unidad de superficie igual a un paño de 100×100 metros = 10 mil m2), el suelo de destino y de uso urbano pasa a transarse en metros cuadrados, es decir la unidad de transacción es 1 metro por 1 metro. Y lo normal es que los valores se multiplican hasta mil veces (piensen los lectores en lo que ha pasado en el reciente y controvertido caso Caval, entre Rancagua y el pueblo de Machalí).
  4. Entonces es claro que el principal objetivo del proyecto de Parque Científico es, a partir de esta primera acción, urbanizar el territorio que es muy extenso, y formar así un patrimonio económico de verdad importante. Eso implica tener mejores “espaldas” para financiar a la Universidad, y además, si resulta algo respecto a la idea del PACyT de atraer e instalar allí empresas tecnológicas de innovación y tecnología, sería obviamente algo bienvenido no solo para la UdeC sino para la región.

En concordancia con lo que he planteado, podemos ver que en las presentaciones  ante el Servicio de Evaluación Ambiental aparecen textualmente los siguientes elementos, que aquí hemos transcrito solo parcialmente:
Dentro de los principales objetivos indicados por la DIA, descrita como “propuesta urbana de loteo”, están los siguientes:

a) Materializar las vías propuestas del Plan Regulador Comunal de Concepción.
b) Optimizar la ocupación de los terrenos en pendiente.
c) Adoptar un esquema de ordenamiento lineal de los lotes respetando la topografía y elementos físicos del terreno.

La propiedad tiene una superficie de 255 hectáreas y su loteo contempla una estructuración urbanística territorial (con un diseño y construcción de calles y una completa infraestructura de servicios) en 3 grandes zonas o grandes predios que se “rellenarán” secuencialmente en el tiempo, aunque el plazo asignado por la UdeC al proyecto total es de 10 años, aunque para la urbanización es 2 años.  A las “etapas” las denominaremos en este análisis como Macro Lotes, que eso es lo que son antes que etapas, ya que etapa implica fase en el desarrollo de una acción u obra, y su numeración implica secuencia, lo que aquí no es del caso. En este loteo, las superficies son de 91,3 Ha. La Etapa I (Macro Lote 1), para ser subdividida a su vez en lotes entre 0,5 y 7 Ha. La Etapa II (Macro Lote 2) de 38,1 Ha. Para ser subdividida en lotes entre 1,4 y 5  Ha, y la Etapa III (Macro Lote 3) de 125 Ha, para ser subdividida en lotes de entre 19 y 25 hectáreas.

La inversión global en urbanización se presupuesta en UF 393.275 para la Etapa I (o Macro Lote 1), en UF 164.454 la Etapa II (o Macro Lote 2) y en UF 137.279 la Etapa III (o Macro Lote 3).  El total presupuestado es entonces de UF 695.008.

Es la Etapa I la que implica al Parque Científico y Tecnológico.

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5 Comentarios en Un Parque Científico y Tecnológico (Parte I)

  1. Muy interesante artículo, informativo y explicativo. Me parece importante, humildemente añadir, la necesidad de desarrollar además otros polos en el periurbano del Gran Concepción, que permitan pensar la ciudad del futuro a gran escala, en vez de seguir congestionando vialmente y por intensidad del uso del suelo, el tan saturado sector céntrico de Concepción.

  2. Por supuesto que detrás de este proyecto deben estar los empresarios, con el aval de políticos.
    Muy bien don Antonio Zelada.

  3. Buen articulo complementario de los anteriores de Antonio Zelada, ahora con más cifras y detalles. Se desprende que el origen de los problemas de la ciudad está en el Plan Regulador. Por ahí comienzan los males, por tanto, es en ello que se require intervenir de modo urgente.

    Esperamos la Parte II.

  4. Urgente debemos esforzarnos por que este documento, qué, de modo muy serio, responsable y con sólida argumentación devela un proyecto respecto del cual, no se sabe todo lo que la ciudadanía y las autoridades verdaderamente debieran saber y “tomar cartas en el asunto”.
    Creo, sin temor a equivocarme, que El Autor de este artículo goza de una alta confiabilidad por su impecable carrera profesional, por su impecable conducta personal y por que es uno de los que mas sabe respecto de este tema.
    Sugiero a los lectores, difundir este artículo, del mismo modo , otro cuyo autor es nuestro amigo Carlos Bonifetti D. pues aportan datos y razonamientos en función de este proyecto qué la ciudadanía debe conocer.

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