Lo mínimo que pueden esperar los gobiernos cuando no cumplen las promesas... es el rechazo de la ciudadanía!
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Editorial: En “Invierno” llueve, cae mucha nieve….

Equipo laventanaciudadana.cl

Periodismo ciudadano.

La UNFCCC, Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, fijó a Chile como país sede de la próxima Conferencia de las Partes, COP 25, que se realizará en Diciembre próximo. Se trata del evento internacional más importante efectuado aquí tras la UNCTAD 1972. Brasil era la sede primitivamente acordada pero el gigante sudamericano desistió de su postulación. Adujo  problemas financieros en circunstancias que   era impresentable que un Gobierno como el de Jair Bolsonaro, que ha hecho explícita su voluntad de autorizar la explotación por privados de la cuenca amazónica, la mayor reserva de la biósfera del planeta, apareciera acogiendo y respaldando este evento.

Al acoger esta Conferencia, la Ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, a nombre del Gobierno, fue clara: “El desarrollo económico y social solo es posible si se cuida el medio ambiente”. En su momento, la ONG alemana Germanwatch declaró: «Chile es uno de los diez países del mundo eventualmente más afectado por el cambio climático a causa de las sequías, los incendios forestales y el aumento del nivel del mar”.

Las preguntas que la comunidad ciudadana se hace hoy, con legítimo derecho, son  las siguientes: ¿Está el país consciente de las responsabilidades efectivas que asume al recibir una Cumbre de esta envergadura? ¿O sus elites dirigentes, especialmente políticas y empresariales, ven esto como un espectáculo propagandístico que culminará con la firma de papeles que en un par de años estarán en el tacho de la basura?

Es evidente que un país que asume una actividad de esta naturaleza requiere ser absolutamente consecuente con sus resoluciones. Hay datos que debemos tener presente: El desierto nortino avanza paso a paso hacia el sur; ríos – como el Biobío – que hace menos de un siglo eran navegables hoy constituyen herramientas de erosión inmisericorde gracias a la deforestación de su cuenca; nuestro mar que nos prometía “un futuro esplendor” hoy sufre las consecuencias de la suciedad y la contaminación y ve amenazado el hábitat de numerosas especies asoladas por los “hombres de negocios”; las empresas mineras que suman capitales chilenos y extranjeros actúan sin vergüenza sobre los glaciares cordilleranos; las aguas son privatizadas no para una mejor gestión en beneficio del consumo humano sino para hacer más rentable las faenas extractivas; las riberas de los lagos del sur son parceladas y loteadas por los “fondos de inversión” que ocultan los nombres y apellidos de quienes están detrás de ellos en tanto que sus aguas son contaminadas por la lucrativa actividad inmobiliaria y por el avance implacable de las empresas salmoneras que falsean sus datos para ocultar sus delitos; el pino y el eucaliptus desplazan nuestro rico y hermoso bosque nativo; nuestra fauna huye y va desapareciendo tras el avance implacable de la mal llamada “civilización”.

¿Es necesario seguir?

Se anuncia la descarbonización de la matriz energética al mismo tiempo que en Isla Riesco, Región de Magallanes, los poderosos grupos económicos COPEC S.A. (de la familia Angelini) y ULTRAMAR LTDA. (de la familia  Dag von Appen), debidamente asociados,  inician la explotación a rajo abierto de carbón sub bituminoso   en la Mina Invierno. Al pretender acelerar las faenas deciden sustituir la extracción tradicional   por el uso de explosivos en profundidad (a mayor velocidad, mayor ganancia), pero se encuentran con la sorpresiva determinación del Tribunal  Ambiental de Valdivia que se lo prohíbe. Un recurso presentado por los vecinos y agricultores del lugar, que  sienten afectados sus derechos a la salud, a la vida, al acceso a un medio ambiente saludable (ya que la contaminación y la degradación consecuentes  de los recursos productivos causarán un daño irreparable al usar las tronaduras durante cuarenta años), es acogido. Los “emprendedores” alegan tener todos los permisos legales (pero callan que para tal efecto recurrieron a un fraccionamiento mañoso del proyecto) y acusan que la resolución del Tribunal “carece de fundamento jurídico” y que “genera dudas sobre la imparcialidad de sus miembros”. La representación de los intereses de la “Sociedad Minera Invierno”, que preside Marco Büchi Buc, la asume el estudio jurídico “Schultz y Carrasco” conformado los juristas Rodrigo Schmidt Zaldívar (¿hermano de la Ministra de Medio Ambiente, Carolina?), Rodrigo Benítez (ex Subsecretario de Medio Ambiente del anterior gobierno de Sebastián Piñera) y Edesio Carrasco (ex director del  Servicio de Evaluación Ambiental de la Región de O’Higgins a la misma época).

Aunque la minera, al igual que las pesqueras industriales, apoya su defensa en la defensa de las fuentes de trabajo de la zona, nadie duda que no es la sensibilidad social la razón de su actuar.

Sobre la base de los antecedentes expuestos, resulta claro que la lucha contra los factores que exacerban el cambio climático, está en directa relación con el modelo capitalista neoliberal cuyo futuro está ligado a procesos productivos y a una cultura de consumismo sin freno.

Está por verse hasta dónde está dispuesto a llegar el Gobierno. No sea cosa que, tal como se hizo con los acuerdos de Escazú, todo lo comprometido sea borrado de un plumazo en cuanto se hayan ido las visitas.

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