La ciudadanía debe salir del ostracismo, debe empoderarse y no dejarse manipular por el "manejo" de la agenda pública, por las decisiones del Tribunal Constitucional y el deterioro de las instituciones.
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Emergencia humanitaria vs guerra económica.

Carlos José Vivas Sanchez

Médico. Especialista en Administración de Hospitales

El drama venezolano tiene una dimensión política internacional, que podemos catalogar de diferente desde el punto de vista del ciudadano común, que sufre a diario los embates de una crisis económica donde su lucha es como hacer que su salario le permita sobrevivir.

Tras 20 años en el poder, el régimen iniciado por Hugo Chávez no ha podido con dos grandes enemigos internos, el desgaste natural de todo gobierno prolongado, y la evidente incapacidad de una dirigencia que no ha sabido dar respuesta adecuada a los problemas que en algún momento prometieron resolver.

Es así como en estos momentos, el heredero designado, Nicolás Maduro, acude a un discurso “demodé” tratando de ganar apoyos, mientras se le cuelan como agua entre los dedos los soportes de su estadía en el poder.

Suena hasta infantil, seguir denunciando agresiones imperialistas a 30 años de la caída del muro de Berlín, que arrastró consigo lo que era más que sabido, lo inconsistente del modelo de la unión soviética. Por otra parte considero que las discusiones “ideológicas” son buenas para modelar el futuro posible para quienes aspiran a llegar al poder, pero una vez allí, lo que queda es actuar, tomar decisiones y aplicar lo pensado, discutido y acordado, seguir discutiendo “el modelo” o “el proceso” no es más que repetir la discusión bizantina sobre el sexo de los ángeles; de una manera clara lo dijo el dirigente venezolano de izquierda Teodoro Petkoff, cuando fue ministro de planificación “una cosa es pedir agua, y otra es tener que darla”.

Desde la aparición del petróleo en el subsuelo venezolano, la transformación del país fue un hecho por demás notorio, de ser una economía basada en la producción agropecuaria, y mayormente rural, pasamos a ser un país “rentista” gracias a los ingresos generados por el oro negro, los gobiernos democráticos que siguieron a partir de 1958, de alguna manera aprovecharon esa riqueza para urbanizar al país, se construyeron instituciones educativas desde pre escolar hasta universitarias, vías de comunicación, se desarrollaron proyectos hidroeléctricos de envergadura, es decir, todo prometía un futuro de esplendor, pero, (siempre hay un pero), esa riqueza prodigiosa dependía de los vaivenes del mercado internacional, y la abundancia trae consigo la tentación de la corrupción.

Si nos ubicamos en 1998, y esto ha sido repetido hasta la saciedad, el precio de un barril de petróleo estaba por los 8 dólares en promedio, a inicios del gobierno de Hugo Chávez el precio de ese mismo barril se multiplicó por unas 15 veces (120$/b), la cantidad de millardos de dólares que ingresaron, eran más que suficientes para hacer una transformación del modelo rentista a uno que fuera productivo, con capacidad de generar empleo, tecnología, bienes de consumo y riqueza verdadera, y ocurrió todo lo contrario.

Con el pretexto de la “justa distribución de la riqueza”, entramos en un proceso de destrucción del aparato productivo, que mal que bien mantenía una base desde donde desarrollar ordenadamente los bienes y servicios que requiere el país, al fin y al cabo contábamos con dos claras ventajas energéticas, productores de petróleo y gas, y productores de electricidad abundante y de bajo costo.

Lo que debió interpretarse como un justo acceso a educación de calidad, a servicios de salud de primera, a producción agropecuaria que garantizara los productos en la mesa, se transformó en “expropiaciones”, cierre de empresas, pérdida de empleos, y por supuesto escasez de todo tipo de productos, desde alimentos y medicinas, hasta maquinarias y repuestos.

A cada acción le siguió un efecto negativo y cada uno de estos males había una explicación única, la guerra económica, dirigida por el enemigo secular los Estados Unidos De Norteamérica y los consabidos enemigos internos, la oligarquía ¿sabrán el significado de esa palabra?, los traidores, etc., nunca ha habido responsabilidad propia, nunca se ha reconocido que hay un pequeño grupo, que se rotan en los cargos ministeriales, personas que han sido vice presidentes, ministros de educación, ministros de agricultura, canciller, y así hasta llegar a ocupar entre 8 y 12 cargos, algunas veces hasta simultáneos, de los cuales en ninguna hay evidencia de eficiencia y resultados positivos, eso sí, muchas sospechas de corrupción y su nivel de vida los delata.

La debacle es más que visible, ¡si hay una emergencia humanitaria compleja¡, y se define como compleja porque no está derivada de un desastre natural como un terremoto o inundaciones, sino que es producto de las malas decisiones de personas.
Los indicadores de la crisis son múltiples, el primero, la emigración de más de tres millones de venezolanos, donde la mayor presión la tiene Colombia, por cuanto sus fronteras son las más asequibles por tierra, allí se quedan muchos y otros siguen camino a Perú, Ecuador, Chile y Argentina, al principio mucho talento joven llegó y fueron absorbidos por el campo de trabajo, pero todos estos países tienen un nivel de saturación en su capacidad de captar inmigrantes y empiezan a surgir signos de xenofobia.

La crisis del campo nos llevó a la “agricultura de puertos”, pero ahora faltan los dólares, porque no es lo mismo 3,2 millones de barriles a 120$ que 1,2 millones a la mitad del precio, donde una buena parte se la lleva China como cancelación de créditos otorgados, ¿Dónde fueron invertidos?, la escasez y los altos precios hacen imposible la compra de alimentos, las cavas refrigeradas de supermercados permanecen vacías, los productos en los anaqueles no tienen precio marcado, porque la hiperinflación corre por la libre, en agosto de 2018 se le quitaron 5 ceros a la moneda, se creó el Bolívar Soberano, y el salario mínimo pasó en ese momento de 30 bolívares soberanos a 1800, en diciembre se decreta que el salario será de 4500 Bs S, y en Enero ya es de 18.000, es decir en 5 meses aumentó diez veces más sobre el de agosto 2018, para ubicar al lector, un kilogramo de carne si se consigue anda por los 10.000 Bs S, más de medio salario mínimo.
Después de satanizar a las páginas web que presentaban el valor del dólar negro, debido a la falta de información oficial, hace un par de semanas aparece una misteriosa plataforma legal, para cambiar dólares y ¡Voilá¡ su precio supera al mercado negro 3.300 Bs S por dólar, al ser legal el salario mínimo mensual se transforma en menos de 6 US$.

En la última semana, la discusión ha estado centrada en la necesidad de recibir ayuda humanitaria, el régimen se niega a aceptarla, porque hay “una guerra económica” y “una conspiración mediática de la derecha”, la realidad es que en promedio, los venezolanos han perdido unos 15 kilogramos de peso en los últimos dos años, la desnutrición infantil ha disparado la mortalidad infantil, los pacientes oncológicos no reciben sus tratamientos de quimioterapia completos según su protocolo, los que tienen enfermedades crónicas controlables como diabéticos, hipertensos, hipertiroideos, hemofílicos, etc. tampoco consiguen su tratamiento.

Sin embargo las promesas incumplidas e incumplibles siguen, ¡este es el año de la recuperación económica¡, lo dijo Maduro a inicios de este año, es la misma promesa repetida desde 2012, se creó una escuela para conductores, en un país donde la gente se traslada en camiones y camionetas pickup, porque el 70% de las unidades de transporte colectivo público y privado están fuera de servicio por falta de repuestos, también se prometió duplicar la producción de oro, debe ser porque el petróleo no da para más, eso sí, ninguna promesa de aumentar las hectáreas sembradas, o el aumento de los rebaños de ganado, cerdos o de pollos y huevos, mientras tanto el pueblo sufre… y espera.

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1 Comentario en Emergencia humanitaria vs guerra económica.

  1. Termino de leer este resumen concreto de una realidad que parece salida de un cuento de terror con vestimentas fulgurantes para encandilar y someter.
    Que eso es lo que se termina experimentando en el detalle minucioso de la historia reciente de un país REALIZADA POR EL DR. VIVAS SANCHEZ,gentes nacidas para otra cosa por la calidad humana de su gente.
    Cuanta vileza,cuanta miseria.
    Es mas fuerte que las palabras mentirosas de ciertos personajes siniestros …LA MIRADA DE LA NIÑA QUE ILUSTRA este artículo.
    Entonces solo puedo seguir pensando en como es posible que se siga esperando qué? para salvarla y con ella a tantos inocentes de este calvario que han creado …como llamarlos?…no tengo la palabra justas…desde mi deseperación de mujer que solo la sigue esa mirada …rogando…musitando…AYÚDAME!!!
    DÓNDE ESTÁN AQUELLOS QUE HAN DICHO…LOS ÚNICOS PRIVILEGIADOS SON LOS NIÑOS?…OH EL QUE ESCADALIZARE A UNO DE ELLOS ME ESCANDALIZA?…QUE MISIÓN CUMPLE ROMA EN ESTO? CUANDO DEJARÁ LA POLITICA PARA PONERSE LOS PANTALONES Y HECHAR AL FARISEO COMO HIZO JESUS CON LOS QUE ESTABAN EN LA PUERTA DEL TEMPLO?
    TANTA AVIDEZ DE SANGRE TIENEN QUE BUSCAN EXCUSAS QUE YA NADIE CREE?
    NO TIENEN TEMOR DE DIOS?
    POBRES PEQUEÑOS SI ESPERAN QUE EL PODER Y EL DOMINIO POR UN MOMENTO RECAPACITEN…NO QUEDARÁ NINGUNO.
    A POR SUS COCIENCIAS!!!!! SI LA TIENEN

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