LA INCREÍBLE Y TRISTE HISTORIA DE LA CÁNDIDA MINISTRA, SU TÍA, Y EL SENADO DESALMADO
Parto por reconocer que mí título es un plagio, o al menos una paráfrasis bien intencionada, pero es que ¿Quién, que ame las letras, se resiste a Gabo? Aclarado el punto, vamos a lo que me ocupa: La comedia de errores que conocemos coloquialmente como …Leer mas +
