EDITORIAL. Una sociedad desquiciada.
Es evidente que, en general, uno no elige el lugar en que va a nacer, salvo, podríamos decir. los casos, cada vez más frecuentes, de quienes se incorporan a la vida en un punto inesperado como consecuencia de las migraciones, las persecuciones políticas, las expulsiones, …Leer mas +
